Consolidados ya como un fuerte referente de la comunicación, varios de los llamados medios de “contrainformación” —algunos de tradición libertaria— se han esmerado en realizar un periodismo serio, crítico e independiente, pero sobre todo en mantener una línea distanciada de la propaganda. Sin embargo, muchos de estos esfuerzos se van desdibujando en la medida en que ciertos condicionamientos ideológicos (traducidos muchas veces en fanatismo), mera simpatía política o simple y descarado arribismo, hace presa a algunos de sus colaboradores o al medio mismo, como el caso Indymedia Venezuela. Esto en el mejor de los casos, ya que otros medios de “contrainformación” se han mostrado desde sus inicios como abiertos instrumentos de propaganda política, como Rebelión.
Caracterizados por transmitir noticias de una manera distinta a como lo hacen los medios de comunicación masiva, estos medios de contrainformación no sólo han intentado romper con el tradicional esquema de comunicación unidir…


